La transformación digital de las redacciones que han heredado un modelo de papel (legacy newsroom) es una de las mayores dificultades que los directivos de los medios de comunicación y los consultores que trabajan con ellos están afrontando y van a seguir afrontando en el medio y corto plazo. La tradición del “print centric way” y sobretodo la portada de papel como elemento vertebrador y organizador de horarios y reuniones aún pesa en muchos periódicos españoles y grupos de comunicación hasta el extremo de ralentizar una nueva organización (horarios, metodología, etc.) no ya digital first sino online to print.

La automatización de procesos en The Telegraph permite a los periodistas ahorrar tiempo para trabajos de más calidad

Uno de los elementos que ayuda a avanzar en ese proceso de transformación digital es la introducción de un CMS alternativo de herramientas digitales de muy sencillo uso que permita al redactor (sobre todo al redactor que proviene de papel) ver que su producto gana, tanto en impacto y calidad como en velocidad. De nuevo la tecnología como elemento desbloqueador.

Es lo que está poniendo en marcha The Telegraph. Desde el área digital del grupo Telegraph, explican cómo la creación de formatos innovadores en la redacción y herramientas de fácil uso había ayudado a avanzar en el proceso de transformación digital.

Un equipo para los nuevos formatos digitales

Su anterior director del área digital, Malcolm Coles (salió en diciembre de 2016 del periódico británico y ahora forma parte de Drivetribe), creó un equipo de cuatro desarrolladores y tres personas dedicadas a pensar en nuevos formatos digitales y herramientas, que permitieran a los redactores de una manera sencilla enriquecer información e, incluso, preprogramar estas herramientas para que en el momento en que se produjera la noticia (de agenda) tener ya una parte avanzada e introducir entonces los datos o la información sobre una pieza ya establecida.

Ambos equipos, el de innovación en formatos y el de desarrolladores trabajan codo con codo con la obligación de presentar, al menos, un nuevo formato cada mes, además de herramientas de uso sencillo.
Se introducen en la redacción las nuevas piezas y se van adoptando de manera generalizada. Entre estas piezas, figuran mapas interactivos, visualización de gráficos, etc. Su uso es muy sencillo, y una vez diseñados, los periodistas pueden usarlos de manera muy intuitiva y sin necesidad de introducir una línea de código.

Permite, además, publicar noticias de última hora muy rápidamente e incluso que varias personas estén trabajando sobre ellas al mismo momento.
Ejemplos de esto son mapas interactivos, herramientas de tratamiento y visualización de datos, etc. Estas piezas o “embeds” constituyen casi casi (más de 4.000 elementos) un CMS paralelo de herramientas a disposición de los periodistas. Cabe recordar que en el informe del New York Times que se filtró hace unos años, en el que un equipo interno indicaba cuáles eran las carencias y qué hoja de ruta debía seguirse en cuanto a innovación, ya se priorizaba como tarea importante la creación de herramientas que pudieran usarse de manera recurrente por los periodistas, más que grandes especiales que daban audiencia una vez, pero que debían construirse desde cero cada vez.
Desde The Telegraph indican que es necesario en este momento un cambio de mentalidad en los periodistas que tradicionalmente han escrito en papel y ahora lo hacen también en medios digitales, porque tienden a suponer que el lector es un experto en la materia sobre la que están escribiendo, “y ese no es el caso”. Estas herramientas, estos formatos, han ayudado a los periodistas a poder contextualizar la información y a los lectores a recibir una visión más amplia de aquello sobre lo que están leyendo.

Han constituido un equipo de 4 desarrolladores de pequeñas herramientas editoriales y otro para nuevos formatos

Los lectores necesitan contextualización

Desde The Telegraph indican que cuando se estaban publicando miles y miles de artículos sobre el Brexit, la frase más buscada en Google era “¿Qué significa Brexit? “Los lectores necesitan contextualización de la información”. Ahora, más de la mitad de las piezas que publica el Telegraph contienen un componente que no es ni textual ni imagen. Estos elementos interactivos han aumentado el “engagement”, la implicación de los lectores con el medio hasta un 25% en las historias más populares y en un 15% de media, basándose la medición en parámetros como la permanencia de usuarios o tiempo de lectura por artículo.
Otra de las bases sobre las que se ha apuntalado el proceso de transformación digital es el nuevo CMS predictivo. Si hasta hace poco el concepto de moda en diseño o programación era wysiwyg (lo que ves es lo que obtienes, por sus siglas en inglés: what you see is what you get), su CMS se ha construido bajo la premisa Lo que ves es lo que necesitas, con lo que se ha reducido hasta un 85% el tiempo de producción de un artículo de teletipo con imagen y un gráfico embebido.
Antes se llegaba a tardar hasta 27 minutos para enriquecer con imagen y gráfico esa misma noticia de noticia de teletipo. Ahora son 4 minutos. El CMS ofrece ya a los periodistas aquello que mejor puede encajar en lo que están desarrollando en ese momento.

El Telegraph ha reducido un 85% el tiempo necesario para producir un artículo.

Más herramientas

Además, The Telegraph ha desarrollado herramientas de tratamiento de datos con el objetivo de encontrar focos de interés informativo en plataformas como Twitter. Google Trends o Newswhip Spike, herramienta esta última que permite, aparte de su uso normal de detección de contenido importante, saber qué está haciendo la competencia.

Otra de las patas de la transformación digital del Telegraph en el área editorial ha sido la introducción de bots, que ha permitido ahorrar tiempo a los redactores mediante la automatización de tareas. Han desarrollado programas que, tomando datos de proveedores como OPTA, publican gráficos automatizados de cómo han sido los goles, sin afectar al área de diseño, o cubrir en tiempo real mediante estos bots conectados a datos partidos pequeños, para que los periodistas puedan dedicarse a los de mayor relevancia. “Pero los bots nunca sustituirán a los periodistas humanos. Los robots sólo pueden trabajar con datos estructurados. Los bots son incapaces de decir por qué se queja un entrenador. En deportes es fácil trabajar con bots, porque hay datos estructurados, pero en noticias es más difícil”.
En definitiva, que tal como explicita el vídeo humorístico que solía señalar Coles en sus ponencias, siempre hay cosas que es mejor que las haga un humano.

Foto de cabecera: Redacción de The Telegraph. © Cortesía de The Telegraph

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