MELISSA VILLARREAL. Con la llegada de internet, las publicaciones tradicionales se han tenido que enfrentar a grandes desafíos. En algunos casos, los esfuerzos han ido centrados a incrementar los ingresos a través del uso de las plataformas digitales, dejando a un lado la calidad de las noticias.
Para David Skok, consultor de medios estadounidense con más de 15 años de experiencia, en los que ha asumido cargos de responsabilidad en medios como Boston Globe o Toronto Star, los editores se han enfocado erróneamente en la manera de generar dinero. La tendencia generalizada, indica, ha sido llenar de reclamos o noticias las redes sociales y cada plataforma donde un usuario pudiera estar, para tener presencia. Pero han olvidado, apunta Skok, que la esencia del periodismo durante siglos ha sido la noticia. ¿Y quién le da vida a cada historia? Pues sencillamente, los lectores.
Debido a esta ‘mala praxis’, se ha generado una lucha cultural en la sala de prensa de los medios en donde los jefes de redacción debaten entre generar ingresos con una estrategia basada en lo que siempre ha funcionado o en ganar presencia en todas las plataformas y redes sociales. En esa dispersión de opiniones, apunta Skok, los editores han olvidado que su razón de ser son los lectores.
Para entender cómo adaptarnos a esta transformación digital, Skok recomienda echar un vistazo al pasado.

La invención de la imprenta: La época dorada
Con la llegada de la imprenta hace más de 150 años, aparecieron los medios. En esa época, no había nada de qué preocuparse más que de la impresión de los ejemplares que debían llegar a cada hogar. La línea de producción que se construyó alrededor de este modelo era rígida. Ninguno de los departamentos necesitaba interactuar. Todo funcionaba a la perfección: editorial, ventas, ingeniería y distribución.
Cada área sabía exactamente qué hacer, y durante casi un siglo todo funcionó sin problemas.

La era de la globalización: el trabajo no se cambió sino que se duplicó
Al llegar internet en 1995, la metodología de trabajo no cambió, se duplicó. Es decir, lo que se hizo fue adaptar los mismos departamentos, a los sitios web. En teoría, la misma plantilla tenía doble trabajo. Simplemente, dividieron el proceso en medio impreso y digital.
La redacción utilizó los mismos artículos impresos para el sitio web. El departamento de diseño digital, se encargó de los detalles de la página. Y en esa medida, el área comercial comenzó a vender espacios publicitarios digitales. Y, por último, la distribución se responsabilizó también de las suscripciones digitales
Según Skok, esta duplicación de la línea de producción fue una forma valiente de ir a la par de los hábitos cambiantes de los consumidores. Sin embargo, perpetuó la idea de que todos los procesos y recursos en la organización estuvieran basados en las tareas relacionadas con la plataforma. Un modelo de negocios que fue ideado hace una veintena de años, pero que aún es usado en los medios.

 

David Skok

Lamentablemente, apunta Skok, esto ha hecho que se diluya el concepto periodístico y se le dé valor a llenar todos los espacios de los ‘nuevos medios digitales’. Las frases estaban hechas para captar seguidores y público, y se desviaban del objetivo del medio. Fue así como se invirtió el proceso:
El objetivo del medio en Facebook, Twitter, Instagram, Snapchat, YouTube, boletines de noticias por correo electrónico, aplicaciones móviles, aplicaciones de tableta y sitios web se centró en capturar a lectores potenciales para luego llevarlos a nuestros artículos”
La plataforma digital adquiere mayor relevancia y el enfoque periodístico y la narrativa se pierden o se redireccionan. Este es, en estos momentos, uno de los principales problemas que para Skok tienen los medios impresos. En otras palabras, el excesivo empeño de centrarse en las plataformas descuida a los lectores.
Conclusiones
Esta visión limitada de las plataformas digitales hace que los periodistas y editores no veamos el potencial que existe en nuestro trabajo, afirma Skok.
Cada una de ellas es capaz de generar sus propios ingresos sin descuidar el contenido expuesto. Pues, aunque la idea sea captar nuevas audiencias, éstas no eran las que el medio necesitaba, pues el contenido no era valorado.
Un medio u organización debe lograr el éxito fabricando las condiciones idóneas de acuerdo a su campo de acción. En el caso específico de la industria de noticias, la estructura centrada en la plataforma ha hecho casi imposible crear condiciones propicias para que surgieran nuevos modelos de negocio, afirma Skok.

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