El uso de la plataforma AMP entre los periódicos españoles se va extendiendo, sin saber muy bien, como siempre, si optamos por una estrategia de ser los más lanzados y ganar terreno ante la competencia o si por el contrario tratamos de ser conservadores, al menos inicialmente, aunque quedemos rezagados si el invento funciona.

A grandes rasgos, para los no iniciados, Google AMP (Accelerated Mobile Pages), es una plataforma de código abierto que carga sobre la propia caché de Google las páginas que cumplen los requisitos que pide el propio Google. Efectivamente, las páginas cargan mucho más rápido, pero por contra, los periódicos pierden el control sobre la página en muchos aspectos: poder estar en AMP obliga a cumplir una serie de condicionantes sobre diseño, programación  (lenguaje HTML válido para AMP), datos estructurados, etc.

Cumplir los requisitos de AMP obliga también, por ejemplo, a renunciar a ciertas partes, incluidos algunos tipos de publicidad, aunque por contra, según al menos algunos estudios que se han hecho (como el de Hearst), el CTR de anuncios aumenta bastante. Los periódicos son libres de acogerse a AMP, pero no estar en AMP les deja, en parte, fuera de la tarta que se reparte por búsqueda orgánica, porque Google muestra, y en un lugar muy destacado de su buscador, cuando es lógicamente desde móviles, las noticias en AMP.


Una lectura que se hace a menudo desde los periódicos oscila entre: no estar significa quedarse fuera de ese reparto, y estar, seguir el juego al gigante norteamericano sin saber dónde vamos a detenernos. ¿Qué estrategia seguimos?

Una de las primeras voces que pide algo de cautela a los medios sobre el uso de AMP ha venido desde fuera de los propios medios. En la misma conferencia que Google organizó en Nueva York hace unos días para presentar resultados sobre AMP, el portavoz de una de las mayores CDN (un servicio que cachea el contenido de las webs y lo sirve a los lectores sin necesidad de que cada vez lleguen a la fuente original, o sirviendo una parte y dejando sólo que se sirva la dinámica desde la fuente original), Cloudflare, reflexionaba precisamente sobre el uso que del servicio AMP están haciendo los editores de prensa. Según el CEO de Cloudflare, Matthew Prince, Google ejerce demasiado control sobre cómo deben publicarse las páginas en AMP, como por ejemplo, manteniendo el nombre de Google en la parte inicial de las URL, en detrimento de la marca de los periódicos, que queda detrás de la marca Google.

“Si eres Bloomberg News, la parte superior de la página dice Google, y eso es un verdadero riesgo de marca”, comentó Matthew Prince, y agregó que aún más importante que eso es el hecho de que las cookies las entrega el dominio que entrega el contenido y, la respuesta que da Google “confía en nosotros, que te daremos los datos”, no es suficientemente buena.

Según Prince, debería trabajarse para conseguir plataformas más amigables para los editores y puso, como ejemplo, un proyecto que ha desarrollado su propia empresa: una caché AMP de etiqueta blanca, llamada Ampersand, que, a diferencia de la caché central de Google, puede servirse desde los propios servidores de los medios. “Es su contenido, son sus usuarios, son sus datos, usted debe ser capaz de tener el control de todo esto“, y pidió a los medios que fueran cautelosos en la estrategia.

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