MELISSA VILLARREAL/AURELIO ALMENAI. La llegada de internet y el cambio de hábitos ha obligado a los periódicos a reinventarse, pero pese a las dificultades que conlleva acometer una exitosa transformación digital, la de los periódicos no es tal vez la más compleja de llevar a cabo. Hay publicaciones que a esta dificultad añaden otra: su periodicidad. Es el caso de los tradicionales semanarios locales, que han vivido en muchos casos cierto éxito en sus comunidades, porque los vecinos de la ciudad o el municipio tenían como costumbre comprarse ese día el semanario local para informarse de qué había sucedido en su entorno más inmediato. Internet también ha hecho trizas ese modelo.

Uno de los centenarios periódicos de Estados Unidos (ahora semanario), el Christian Science Monitor, (CSM) con 108 años de vida y siete Pulitzer, llevaba 18 meses dándole vueltas al problema, tratando de ver cómo reinventaba su sitio web (el de un semanario en la actualidad, que pierde presencia con las nuevas formas de consumir información y los ciclos más cortos). Este es, en todo caso, un ejemplo atípico. El CSM, ahora semanario, fue antes un periódico diario, pero en 2009 se convirtió en el primer periódico importante de Estados Unidos que dejaba de imprimirse cada día, para centrarse en una revista semanal y en su versión digital.

El Christian Science Monitor dejó de publicarse a diario en 2008

Ahora, desde hace casi 10 años, publicándose como semanario, la opción de acabar convirtiéndose en diario al uso en la plataforma digital no les acababa de convencer: les alejaba de su ADN actual, olvidada ya su época como periódico impreso. Muchos semanarios se han reinventado así, con un modelo gratuito en la web, en donde publican a diario noticias de agencia o de servicio, y alguna noticia importante que van liberando de la revista impresa de la semana anterior, para tratar de seguir conectados en el día a día con sus lectores, pero no fagocitar su principal producto. 

Pero en el CSM, tras dejar atrás su etapa como periódico histórico, querían otro tipo de producto digital que ofreciera “una forma completamente diferente de ver las noticias” y no replicara el modelo de un periódico diario, más fugaz, en un intento por tratar de mantener su ADN de noticias más reposadas que el día a día no permite y conseguir además, que los lectores pagaran por las noticias.

Para Mark Sappenfield, editor del Christian Science Monitor, quien acaba de reemplazar a Marshall Ingwerson en marzo:

“Nos sentíamos como si estuviéramos tratando de hacer tres cosas diferentes al mismo tiempo. Por un lado,  estábamos tratando de mantener nuestro producto principal en marcha, por otro, construir nuestras verticales, y además entrar en el juego por las páginas vistas”

Según David Grant, editor asociado, la revista había empleado mucho tiempo en esa línea de negocios, sin conseguir resultados visibles y en realidad no sentían que estuvieran teniendo éxito en ninguna de las estrategias que usaban. Se dieron cuenta que eran estrategias sin sostenibilidad en el tiempo y que esto les alejaba de los objetivos de la revista, de su ADN.

El propósito del Christian Science Monitor siempre ha sido construir una relación mucho más profunda con nuestros lectores, dijo Grant. Y el camino que habían emprendido de pelear por páginas vistas o superponer dos productos que se pueden fagocitar no les hacía sentirse satisfechos. La solución: el Monitor Daily.

Monitor Daily: una estrategia diferente

El lunes pasado la revista lanzó su nuevo proyecto digital, Monitor Daily, en el que se ofrecen cinco noticias, con sus correspondientes gráficos y vídeos si es necesario, además de un editorial, y un artículo que ofrece una visión espiritual a menudo relacionada con las noticias presentadas. Este boletín lo envían por correo electrónico a los suscriptores cada día laboral, a las 6 de la tarde. No contiene publicidad. 

Cada artículo tiene un sumario que puede ser leído en unos 30 segundos aproximadamente, con un claro inicio, desarrollo y final, y es de libre acceso.  Si el usuario desea ampliar la información, podrá hacerlo convirtiéndose en suscriptor, y tendrá acceso a las piezas completas. El Daily, como lo han bautizado, también está en la web de la revista para los suscriptores y está disponible en formato de audio para reproducirlo o descargarlo.

Durante un mes, los lectores podrán disfrutar del servicio gratuito del Monitor Daily. Luego de ese periodo, la tarifa es de 11 dólares mensuales, o 110 con suscripción anual.  Esta suscripción da acceso a los cinco boletines de cinco noticias semanales.

Captura de la portada del CSM con el servicio Daily abriendo la cabecera.

En cuanto a la web principal de la revista, ésta seguirá publicando algunos contenidos gratuitos, en la parte inferior, por debajo del Monitor Daily (desde esas noticias se accede a todo el fondo en abierto, con su menú y estructura de periódico), “con el fin de buscar que eventualmente los lectores se conviertan en posibles suscriptores”, dijo Grant. La página principal de la web ha sido completamente rediseñada por completo para afrontar esta nueva etapa.

La revista impresa semanal, por su parte, se centrará en temas de menor caducidad, que tengan una duración de varias semanas o meses, para que los contenidos sean absolutamente diferenciales, aunque con una visión conjunta y complementaria.

Habrá, por tanto dos modelos de suscripción separados. El acceso al Daily, esas 25 noticias semanales más cinco editoriales, de larga lectura, por 11 dolares al mes, y luego la suscripción a la edición impresa semanal (impresa más su versión digital, o sólo la réplica digital de la revista). No hay una suscripción conjunta al Daily y a la revista, aunque sí una reducción de precios para los suscriptores de papel, que pueden abonarse al Daily por nueve dólares al mes o 90 al año.

El objetivo del CSM, en los próximos 365 días, es lograr 10.000 abonados a sus noticias diarias.

En este vídeo, los responsables de la publicación hablan de cómo se están reinventando.

SUSCRÍBETE A MEDIALAB
Únete a todos los usuarios diarios que ya reciben actualizaciones y mantente al día de noticias y recursos sobre el futuro del periodismo
Odiamos el spam tanto como tú. Tu correo electrónico no será compartido con nadie más.

Deja un comentario