IGNACIO LOSADA. Los medios de comunicación digitales tienen dos opciones: evolucionar o morir. Esta es la principal conclusión a la que ha llegado la agencia Evoca, que en su último dosier (En busca del modelo de negocio) destaca que solo aquellos medios que sean capaces “de mirar más allá” de los modelos de negocio tradicionales y “explorar nuevas vías” de ingresos podrán salir adelante.

Según recoge este informe, la falta de innovación y la aversión al riesgo en la búsqueda de nuevos modelos de negocio en los medios de comunicación ha lastrado la transformación del negocio en su conjunto. Y este es un hecho que “resulta sorprendente”, dado que, en la sociedad de la información, son los propios medios “los que más están sufriendo” para encontrar la combinación financiera idónea.

No obstante, solventar este hecho no es tan sencillo. La elección del modelo de negocio depende de cómo esté organizado el mercado, de las capacidades internas y del grado de digitalización que se tenga. Por este motivo, no todas las fórmulas de financiación son válidas para cualquier medio de comunicación. En este dosier, por lo tanto, se han analizado las diferentes opciones que tienen las cabeceras ante este desafío de ingresos.

Siete paradigmas para cambiar el modelo de negocio

1.- Diversificación. Los modelos de negocio tradicionales han fracasado. No hay vías de ingresos suficientes para la sostenibilidad de una gran mayoría de medios de comunicación con presencia online. Resuelta evidente que la supervivencia de las cabeceras pasa por la diversificación de sus fuentes de financiación. Sin embargo, no hay una combinación universal, cada empresa debe identificar la que mejor se le adecúe.

2.- Innovación en modelos. Si los medios han de diversificar sus fuentes de ingresos, también han de innovar en la búsqueda de estos modelos. Ambos van de la mano. No es necesario pensar en grandes reestructuraciones, sino en pequeños cambios que se puedan adaptar a las propias necesidades. De hecho, muchos de los modelos nacen como evolución o hibridación de otros ya existentes.

3.- El negocio es parte del mensaje. La estructura organizativa de la compañía afecta al producto y a los modelos de negocio. No todas las organizaciones sirven para todos los productos, ni viceversa. Cada medio ha de adaptar sus estructuras de coste al nuevo ecosistema digital y al contenido que realiza. Asimismo, las cabeceras más tradicionales han de redoblar sus esfuerzos en el mundo online para captar y retener nuevos clientes.

4.- El valor de la marca. En plena evolución de consumo, donde las plataformas tecnológicas han adquirido un papel protagonista, la construcción de marcas reconocibles y creíbles se está convirtiendo en uno de los activos más importantes. Por este motivo, este trabajo de desarrollo de marca tiene que ir acompañado de una apuesta innovadora, flexible y dinámica.

5.- Economía de la escasez: Verticales y nichos. En la economía digital, la relación entre oferta y demanda suele estar desequilibrada, porque los mercados son mucho más grandes y la competencia, inabarcable. La búsqueda, por lo tanto, de nuevos nichos poco explotados resuelta esencial en el desarrollo de los nuevos modelos de negocio. Asimismo, esta apuesta ha de ir acompañada de un valor diferencial de la compañía.

6.- Coo-petición. En un mercado en el que, cada vez más, las compañías luchan por la atención de los usuarios y donde las barreras competitivas se desdibujan, resulta necesario la búsqueda de alianzas, incluso con empresas potencialmente competidoras. De ahí nace coo-petición, definida como la colaboración entre los competidores. En medio de este paradigma, es la opción más fiable y beneficiosa para los medios.

7.- Nuevas métricas. La transformación de los modelos de negocio implica que haya también cambios en los procesos y en los equipos, así como la incorporación de nuevas métricas y herramientas analíticas que permitan medir la evolución real de la empresa. Por ejemplo, el desarrollo de nuevos modelos publicitarios requiere, obligatoriamente, de una transformación que mida su eficiencia. Por este motivo, cada vez es más común escuchar el término KPIs (Key Perfomance Indicator, o indicador clave de desempeño).

Foto. Redacción de Die Welt. Autor: ASUKomm

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